Preguntas limpieza de chimeneas


¿Por que se debe limpiar una chimenea?

  • Evitar incendios
    La acción de deshollinar y quitar los vitrificados evita la acumulación de depósitos que puedan inflamarse en la chimenea y propagar el fuego a toda la vivienda.
  • Evitar las intoxicaciones
    En un conducto demasiado sucio u obstruido, los gases de combustión no pueden evacuarse correctamente, y suponen un peligro para la salud.
    Este gas incoloro e inodoro, que resulta de un proceso de combustión incompleto, puede convertirse en un peligro, si no mantenemos nuestras instalaciones en buenas condiciones de limpieza.
  • Ahorrara combustible
    Un conducto sucio perjudica el buen funcionamiento de una instalación y disminuye su vida útil. En una chimenea sucia, la pérdida de rendimiento es del 7% al 8% por cada milímetro de depósito (hollines, sulfatos, vitrificados,…).
  • Para preservar el medio ambiente
    Las concentraciones importantes de hollín en un conducto o una chimenea, además de perjudicar su buen funcionamiento, favorecen el riesgo de contaminación de la atmósfera. Una instalación, adecuadamente mantenida, contribuirá a mejorar la calidad del aire que respiramos.

¿Con que frecuencia se debe de limpiar una chimenea?

Lo ideal es limpiar la chimenea una vez al año y utilizar productos químicos de mantenimiento en la temporada de uso. Si el uso que damos a nuestra chimenea es esporádico, en fines de semana y periodos de mucho frió, una vez cada dos inviernos será suficiente, pero extender más los periodos de limpieza de una chimenea, no es bueno, ni para nuestra seguridad ni para el medio ambiente.

En la mayoría de los países europeos la normativa exige la limpieza de las chimeneas de combustibles sólidos al menos una vez al año.

En España no existe una legislación clara al respecto, aunque el nuevo "Reglamento de Instalaciones Técnicas en Edificios (RITE/2007)" en la IT 3.3 "Programa de mantenimiento preventivo" señala la necesidad de "comprobación y limpieza, si procede, de conductos de humos y chimenea" una vez por temporada (año) para instalaciones menores de 70 Kw y dos veces para instalaciones mayores de 70 Kw.

En el caso concreto de instalaciones con calderas de biomasa. La misma Instrucción Técnica indica la necesidad de "comprobación y limpieza, si procede, de circuito de humos de calderas y conductos de humos y chimeneas en calderas de biomasa" una vez al año en las menores de 70 kW y una vez al mes en las mayores de 70 kW.

Lo ideal es cada año e incluso cada 6 meses si su uso es diario y se utilizan maderas resinosas como pinos o abetos.


No encuentro una empresa de deshollinado en mi comunidad autónoma.

Por desgracia el oficio de deshollinador o fumista como se conocía antes se ha perdido en muchas comunidades autónomas y no es fácil encontrar un profesional que le limpie la chimenea.

Actualmente existen equipos de auto limpieza de chimenea, conocidos como kit de limpieza de chimeneas con los cuales usted mismo puede efectuar la limpieza de su instalación.

Se trata de unos bastones de polipropileno flexibles junto con un erizo con los cuales se puede limpiar la chimenea desde abajo o desde arriba, con lo cual en mucho de los casos no es necesario ni subir al tejado.

Entre www.fuegomarket.com y encontrara el kit que necesita para su instalación o bien llame al 630 77 29 94 y le asesoraremos para que encuentre el adecuado a su instalación.


¿Cómo se limpia la chimenea?

Hay dos formas de limpiar la chimenea: desde arriba y desde abajo. La forma tradicional ha sido siempre desde arriba, utilizando la llamada "pesa", y que hasta hoy se ha demostrado efectiva. Pero el riesgo de caídas, la rotura y deslizamiento de tejas, así como las limitaciones impuestas por la climatología desaconsejan en muchos casos su utilización.

La forma actual de limpieza con las nuevas herramientas y equipos disponibles, desde el interior de la vivienda hacen más aconsejable este sistema en la medida que las instalaciones lo permitan.


¿Son eficientes los deshollinadores químicos comerciales?

No, estos sobres, pastillas, troncos, etc. son insuficientes para eliminar todo el hollín que se encuentra en la chimenea, incluso si esta, ya muy sucia puede ser la causa de una total obstrucción de la misma.

No obstante no siempre es el hollín el culpable, en ocasiones restos de escombros, nidos de aves y cualquier otro tipo de suciedad pueden provocar el mal funcionamiento de la chimenea. Para una limpieza eficaz es necesario retirar todo lo que pueda obstruir el conducto y raspar las paredes de la chimenea con las herramientas adecuadas.


Mi chimenea huele muy mal, especialmente en verano ¿Qué puedo hacer?

El olor se debe a los depósitos de la creosota en la chimenea, un subproducto natural de la leña. El olor es generalmente peor en el verano cuando la humedad es alta y el aire acondicionado está encendido. Una buena limpieza ayudará, pero por lo general no va a resolver el problema completamente. El verdadero problema es el aire que entra por la chimenea, un síntoma claro de problemas con la presión general en la casa. La instalación de algunas rejillas de ventilación en la vivienda, solucionarán este problema. El tiro de la chimenea bien cerrado también va a paliar en buena medida este problema.


Cuándo enciendo mi chimenea del piso de arriba, me sale humo en la chimenea del sótano. ¿Qué está ocurriendo?

Este se ha convertido en un problema muy común en las casas modernas, con dos o más chimeneas, y donde el nivel de aislamiento es tan grande y el ajuste de puertas y ventanas es tal que hay una total falta de ventilación natural, por lo que no hay ningún tipo de entrada de aire exterior. La chimenea habitualmente sirve de escape de aire interior hacia el exterior hasta que se produce una situación de presión negativa. En este momento la renovación del aire interior se produce por la chimenea que no se está usando, y cuando las salidas de estas se encuentran muy próximas en el tejado se produce la bajada de humos hacia el interior de la vivienda.

La mejor solución es la instalación de rejillas de ventilación que proporcionen aire a la casa y de esta manera el problema de la presión negativa se elimina por completo. Otra posible solución sería aumentar la distancia entre las chimeneas en el tejado, también nos puede dar buen resultado variar la altura de una de ellas, dando más altura preferentemente a la que mas utilicemos.